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¿QUÉ ES UNA CLÁUSULA ABUSIVA?

Las cláusulas abusivas se caracterizan por haber sido impuestas por nuestro banco sin haber sido negociadas individualmente, valiéndose de su posición de superioridad.

Por tanto, la nota fundamental para considerar abusiva una cláusula, es que ésta no haya sido negociada particularmente, si bien deben darse otros requisitos para que se pueda clasificar entre las abusivas, como son la falta de reciprocidad entre derechos y obligaciones de las partes, que el usuario deba prestar garantías desproporcionadas, que limite ciertos derechos de consumidores y usuarios o que otorguen la carga de la prueba al consumidor de manera indebida.

La consecuencia que un Juez declare nula una cláusula en un contrato es que dicha cláusula no tiene validez desde el principio, debiendo devolver la parte condenada todas las consecuencia económicas que se hubieran generando por dicha cláusula. Eso no implica que se anule el contrato en su totalidad, ya que el resto de cláusulas no declaradas nulas siguen teniendo la validez.

La cláusula abusiva más común y conocida por todos es la cláusula suelo de las hipotecas. Al anular dicha cláusula, el banco nos tiene que devolver todas las cantidades cobradas de más por la aplicación del tipo mínimo marcado por el banco como suelo y por el que no nos podíamos beneficiar de una bajada de tipos de interés.

Otros tipos de cláusulas declaradas nulas por los Tribunales son las cláusulas que nos obliga a pagar los gastos de notario, registro o la gestoría al constituir una hipoteca, o los tipos de interés cercanos al 25% en las tarjetas de crédito (Tarjetas Revolving)

Por último, hacer mención a que las cláusulas abusivas solo son aplicables a aquellas personas que tenga la consideración de Consumidor, definiéndose tal por la Ley de Consumidores como “las personas físicas que actúen con un propósito ajeno a su actividad comercial, empresarial, oficio o profesión.”

Así pues ni las empresas ni los autónomos pueden solicitar la nulidad de las cláusulas al no verse protegidos por la Ley, lo cual sobre todo cuando se trata de Pymes o autónomos no parece muy lógico. Si tienes alguna de estas cláusulas y quieres que te ayudemos a recuperar tu dinero, ponte en contacto con COMIFLIX.

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